Al despertar el alba
con la brisa de la mañana
una música celestial
me levantó de la cama
cual grata sorpresa fue la mía no sonaba un despertador ni tan siquiera del movil una melodia era el cantar de un gallo el cantar de un gallo en plena axarquía
aún se podía disfrutar del rescordo de la gran chimenea fuera en el porche los primeros rayos de sol calentaban la maÑana
La sierra tejeda coronada por una fina capa de nieve me daba los buenos días las verdes hojas del olivo bañadas aún del rocío me llenaba el corazón de alegría
Me restregué los ojos, no soñaba disfruté con los mios de unas merecidas vacaciones en un paraíso natural Estaba en Cerca Lobera, donde se respira libertad.
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